coucher de soleil sur village au pied de cretes iparla
Vue d'Ici et d'Ailleurs

Bidarrai, puerta de entrada a la Baja Navarra

Bidarrai

Situada a los pies de la crestería de Iparla y a dos pasos de la frontera franco-española, Bidarrai ('Bidarray' en francés) es una de las puertas de entrada a la provincia de la Baja Navarra, en Iparralde. A medio camino entre Kanbo y Donibane Garazi, su ubicación geográfica, sobre una colina, revaloriza aún más si cabe su patrimonio arquitectónico muy bien conservado. Los amantes del senderismo y la naturaleza tienen en Bidarrai un lugar ideal para dar rienda suelta a sus pasiones : oportunidad de practicar rafting descendiendo el Errobi, travesías de montaña siguiendo el curso del GR10 o la posibilidad de observar buitres leonados en su hábitat natural. Una localidad, Bidarrai, que ha sabido preservar sus tradiciones y sus leyendas.

 

¿Dónde estamos ?

Bidarrai se encuentra en pleno valle del Errobi. A tan sólo 15 minutos de Donibane Garazi (clasificada como uno de los Pueblos Más Bellos de Francia) y de Kanbo (estación termal de renombre), está en la provincia de la Baja Navarra, en pleno corazón del País Vasco norte o Iparralde.

Al abrigo de una rocosa ladera, la ubicación de este pueblo le permitirá disfrutar de unas magníficas vistas sobre las montañas. Desde el casco antiguo de Bidarrai vislumbrará parte de los acantilados del Iparla, lugar para la práctica del senderismo por excelencia, así como las cimas del Artzamendi (“la montaña del oso” en euskera) o del Baigura.

El rio Errobi, que desciende hacia el Océano Atlántico, atrae cada año a multitud de amantes del rafting y de la práctica de deportes en aguas bravas.

Un pueblo en plena naturaleza

Natura eta kirol

Bidarrai es también un lugar ideal para todos los amantes del deporte en plena naturaleza : rafting, senderismo, bicicleta de montaña etc.

Cerca de la frontera española, una ruta en bici de montaña le permitirá, entre otras, conocer el pueblo abandonado de Aritzakun que se encuentra del lado español de la frontera y en pleno valle del Baztan. Se trata de un lugar idóneo para hacer una breve pausa, tomar un respiro y conocer este pueblo cuyos últimos habitantes lo abandonaron hace ya medio siglo.

Partiendo del casco antiguo de Bidarrai, los más temerarios pueden partir al asalto de la famosa crestería del monte Iparla. Para ello deberá tomar la ruta que sigue el GR10 que cruza todos los Pirineos de oeste a este. Si decide tomar esta vía llegará a lo alto de la crestería tras una caminata de 3 horas más o menos. Si le sobra energía, la ruta que sigue el GR10 le permitirá también llegar hasta la localidad bajo-navarra de Baigorri tras 7 horas de marcha aproximadamente.

Por su parte, el paseo de Harriondo, tomando también como punto de partida el frontón de Bidarrai, le ofrece la posibilidad de hacer una travesía circular de 4 horas. Una vez que haya alcanzado la suficiente altura y si el día es claro, tanto la costa vasca como las cimas de los montes de Artzamendi y Baigura estarán al alcance de la vista.

 

La randonnée vers le village abandonné d'Arizakun

Las leyendas de Bidarrai

Legendak

Photo
Photo : © OTPB Le pont Noblia

En la entrada del pueblo, antes de subir al casco antiguo, hay un puente de piedra. Lo llaman el puente Noblia. En Bidarrai se cuenta que este puente fue construido en una sola noche por las laminak (personajes de la mitología vasca). Debe atravesarlo a pie para llegar al otro lado del pueblo.

Existe otro puente que no hay que confundir con el puente Noblia. De hecho, no se puede ver desde la carretera que llega al pueblo. Se trata del puente Enfer. Dice la leyenda que este puente´guarda relación con el diablo. Al parecer, al no conseguir aprender el euskera, el diablo, sumido en cólera, se arrojó al río Errobi desde el puente.

 

 

La gruta llamada 'Saint qui Sue'

La tercera y última leyenda que debe conocer sobre Bidarrai le transportará a las profundidades de la tierra. En las montañas que rodean esta localidad bajo-navarra existe una gruta llamada 'Saint qui Sue', o 'Harpeko Saindua'. Cuenta la tradición popular que un día una joven pastora se perdió en las montañas de Bidarrai. Tras partir en su búsqueda sus padres la encontraron petrificada en lo más hondo de dicha cueva. Se dice que la estalagmita que actualmente destaca al fondo de la gruta tiene virtudes terapéuticas y que ayuda a sanar diversas enfermedades de la piel. Hay quien dice también que la gruta “Harpeko Saindua” es la morada de Mari, la diosa madre de la mitología vasca. Podrá llegar hasta este lugar lleno de misticismo a través de la ruta GR10.

La práctica de los deportes de aguas bravas

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